Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
¡Hola, compi! Espero que hayas tenido una gran semana ahora que el buen tiempo asoma y los días se estiran. Por fin el invierno suelta su agarre. ¡Bienvenida, PRIMAVERA! Ya casi olemos el verano.
Si la semana ha sido dura, respira: ya se ha terminado. Mañana el contador vuelve a cero. Seas quien seas y vengas de donde vengas, me alegro de verte por aquí. Pilla sitio, que hoy la crónica viene con curvas de despacho.
Hoy quiero hablarte de dos conceptos que chocan de frente y nos generan un ruido mental agotador: la eficiencia laboral frente a la autoexigencia y la etiqueta de la «obsesión». Menudo cóctel, ¿verdad?
Crónica de una «máquina» en un engranaje que patina
Como ya sabes (y si eres nuevo, te pongo al día), uno de mis frentes de batalla consiste en organizar talleres para chavales. Esta semana subimos el nivel: nos toca un grupo de la ESO. Adolescentes, el público más complejo, ese que huele la falta de preparación a kilómetros.
Mi jefe sabe que soy una «máquina» organizando (y, sinceramente, con mi experiencia, yo también lo creo). Él es una buena persona, pero como todo el mundo, a veces se ve desbordado por los tiempos. El problema real no es él, sino el resto del equipo. Mis compañeros de prácticas no operan en la misma frecuencia: para ellos, esto es «cubrir expediente» y tachar horas en un calendario.
El peso de las Altas Capacidades (y la audacia ajena)
En un primer momento, mi nivel de autoexigencia (alimentado por esas Altas Capacidades que me hacen ver la jugada tres pasos por delante) me llevó a cargar con todo. «Como yo sé hacerlo y ellos no tienen tiempo, lo hago yo».
¿El resultado? Un error de manual: mis compañeros optaron por lavarse las manos. Pero lo mejor llegó con la propuesta de uno de ellos. Mi «compi el experto» sugirió montar un Escape Room para el jueves. Una idea que suena genial en el papel, pero que a tres días vista y sin mover un dedo, solo significa una cosa: pretende que el montaje, la logística y la ejecución recaigan sobre mis hombros. Ni lo veo viable, ni voy a ser la obrera de sus ideas de última hora.
Cuando pedí colaboración real, su respuesta fue un «no tengo tiempo» con un tono bastante borde. Mi jefe hizo un llamamiento al grupo de WhatsApp y ahí algo hizo click en mi sistema operativo. Decidí que no iba a jugar a su juego.
No es obsesión, es Compromiso
Le dije a mi jefe por privado que no participaría en esa conversación de grupo. Llevaba una semana sugiriendo ideas y el silencio fue la única respuesta. Mientras tanto, yo ya estaba sentada con mi tableta diseñando la arquitectura del taller por mi cuenta.
Mi jefe me agradeció mucho el trabajo y me confesó que le venía genial tener a alguien «obsesivo» como yo porque él no llegaba a todo. Entiendo su alivio, pero tuve que poner un punto de Dignidad: no soy obsesiva, simplemente entiendo que hay que cumplir con el cliente para cobrar a fin de mes.
Tenía que hacer algo para que dejen de verme así y pretendan aprovecharse de mí. No voy a ser la única responsable de un «muerto» que ni me corresponde, sólo para librar a mis compañeros de un esfuerzo que es parte fundamental de su aprendizaje. No voy a permitir que confundan los términos y me tachen de pesada por hacer lo que ellos no hacen. Yo tampoco quería esta responsabilidad; estaba mucho más a gusto haciendo mis visitas guiadas en el CEA, pero si estoy aquí, mi compromiso es con la excelencia, no con la desidia ajena.
DÍA 5. Dignidad: La retirada táctica
La lección de esta semana trata sobre saber cuándo dar un paso atrás. He aprendido que ser eficiente no significa ser el vertedero de las ocurrencias de los demás.
Para salvar la situación (porque soy profesional y quiero que el taller salga bien por mi jefe y por la empresa y por mi carta de recomendación), he dejado en la nube una actividad Plan B completa y realista. Pero he abandonado mi participación activa en el grupo. Si quieren su Escape Room imposible, que lo levanten ellos. He usado sus propias armas: «yo también trabajo, no estoy disponible«. No es una rabieta, es una maniobra de protección de energía. Y mi jefe me apoya, que conste.
El Protocolo de Soberanía (Semana 5):
1. Detectar la Carga Asimétrica: Si alguien propone ideas complejas («¿Hacemos un Escape Room?») sin ofrecerse a ejecutarlas, identifica que no están aportando, están delegando su trabajo en ti.
2. Rechazar Etiquetas Injustas: Que tu compromiso sea mayor no te hace «obsesiva», te hace competente. No permitas que usen una etiqueta negativa para justificar que tú hagas el trabajo de tres.
3. El Cortafuegos del «Plan B»: Cumple con tu estándar de calidad, deja la solución lista para que el proyecto no se hunda (por lealtad a la empresa y a tu jefe), pero retira tu presencia del conflicto. El silencio también es un límite.
Mañana en el Lunes Analógico, hablaremos de OPSEC (Seguridad Operativa). Aprenderemos a gestionar nuestra visibilidad para que nadie pueda usarnos como su «comodín» logístico sin nuestro permiso.
¿Te ha pasado alguna vez que alguien propone algo brillante esperando que lo hagas tú? Te leo en los comentarios.
Cierra la pestaña. Mantén tu sitio. Compártelo.
Arte, Ecoturismo y Desarrollo Rural Sostenible
Cultura, turismo y patrimonio histórico en Sierrade Francia y provincia de Salamanca
Creaciones
Un lugar donde sacar cómo nos sentimos y desahogarnos un poquito
"El umbral de tus sueños. Y si insistes, de tus sombras también"
Blog de relatos cortos y poesía.
Escribir es una parte distintiva de mi ser. Siempre acudo a la escritura para salir de la realidad y también para entrar y profundizar en ella. Escribiendo analizo y entiendo mejor la vida y sus persona-jes. Escribiendo me suelto, y recuerdo y fijo las memorias. Por primera vez me decido a mostrar lo que escribo: ideas, historias que tejo, que la gente me deja en su tránsito, o me hace imaginar con su actos o palabras, cosas que recuerdo a medias o apenas intuyo, invenciones, literatura procesada, escenas vividas y soñadas, recuentos de dolor y exilio, de abandono y pérdida, de mucho amor mezclado con todo lo anterior. Ojalá me encuentren, se encuentren un poco, disfruten y estos textos los hagan pensar y sensibilizarse. Gracias por leer-me.
Blog di fotografia: news, fotografia artistica, maestri della fotografia, tecnica fotografica, fotocamere, tutorial Photoshop, corso di fotografia gratuito
Recopilación de las más interesantes imágenes educativas
En ROLLORCA S.L, ofrecemos una gama completa de servicios de reformas y diseño de interiores para satisfacer todas tus necesidades. Ya sea que estés buscando una renovación completa o simplemente quieras rediseñar el interior de tu espacio, estamos aquí para ayudarte. Nos enorgullece ofrecer soluciones personalizadas para cada cliente. No importa el tamaño del proyecto, nos comprometemos a proporcionar un servicio excepcional y a garantizar tu satisfacción. Contáctanos hoy mismo para empezar a transformar tu espacio.
De todo un poco
¡Dream Big Miga!
Lo que dice la gente: