Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Como ya he dicho, la vida de una chica sin dinero en una sociedad en la que cualquier mileurista se queja de vicio es muy dura. Y si no quieres quedarte en el anonimato, tienes que acabar haciendo algo para llamar la atención. Así que, mi capacidad de organización y trabajo me mueven de una forma insana a la hora de organizar eventos en el piso para satisfacer a todos mis comensales.
Estos son los sospechosos habituales.
No voy a rallarme mucho en cuestiones sobre el anonimato del blog, así que voy a proceder a inventar un nombre ficticio para poder hablar de ellos y contar cómo sucedieron las cosas ayer.
La foto del centro, la cocinillas, evidentemente soy yo (sí, mis manos). Y eso es parte del menú que hicimos (al final no hubo ramen, pero hicimos pollo para parar un tren y para satisfacer a todos los estómagos).
De izquierda a derecha y de arriba abajo tenemos a los siguientes personajes de mi vida real:
Marco vino a ayudar y entre él, Gómez y yo, nos pasamos toda la tarde cocinando. TODA. El pollo al curry fue todo un éxito. ¿Los demás? Bebieron cerveza desde que llegaron hasta mucho después. Si hay algo que caracteriza a la mayor parte de mis amigos es que les encanta llegar a mesa puesta. Ariadna y Daniel tienen perdón divino porque trajeron toda la bebida, vinieron pronto y me ayudaron a poner la mesa, y porque después de haber vivido juntos todo el año saben perfectamente que me molesta mucho que me atosiguen en la cocina.
Pero Paloma y Rudolf… aish… dejémoslo estar. Ella se ofreció, pero el otro es como es y le encanta criticar y despotricar, así que hizo algunos chistes malísimos sobre lo fáciles que eran nuestras recetas (Marco y yo le miramos muy atravesado) y luego se dio a la bebida con los demás.
Huelga decir que tengo unos vídeos de la cena que son momumentales. Lo bueno de pasarte el día cocinando, es que no bebes. Lo bueno de que los demás beban mientras cocinas es que la diversión te la sirves tú misma con el póstre y un par de cámaras de vídeo. Lo mejor, es que las fotos siempre están a mi disposición. Es una pena que el blog sea anónimo, porque los videos no tienen desperdicio…
Al final, terminamos la noche en el bar de siempre y, para variar, se produjo el despliegue. Unos para un lado, otros para otro, Rudolf detrás de la barra, Paloma en medio, Daniel y Ariadna se emborracharon demasiado… Marco se integró en el grupo de otros amigos y a mí me dejaron hablando sola con Adolfo, que iba borracho y no recuerdo qué película me contó.
Es muy curioso. Desde que he venido a esta ciudad, las ocasiones en las que nos hemos juntado todos como un grupo de verdad (es decir, todos los que nos conocíamos de la ciudad anterior) las podemos contar con una mano. Y todas las he organizado yo misma. Siempre que nos reunimos, les encanta, disfrutan mucho y lo pasamos genial. Y al final de la noche, siempre dice alguien: podemos repetirlo otro día, que es genial. Y yo siempre pienso: joder, podían organizarlo ellos para variar, ¿no?.
Es verdad que no todas las casas son tan geniales como la mía y que no todos tienen capacidad para albergar a todo el grupo. Pero… aunque lo vayamos a hacer siempre aquí… estoy esperando el día en que me digan ellos: oye, tía, ¿hacemos algo esta semana?.
La gente es así de rara. Nunca te llaman para quedar, siempre tienes que llamarles tú. Al final pasa lo que pasa y te dicen que eres una antisocial porque nunca llamas a nadie. ¿Por qué debería hacerlo? ¿Por qué tengo que llamar siempre yo? Si fuéramos amigos de verdad, me llamarían ellos de vez en cuando, ¿no? Esas son las cosas que de una manera o de otra acaban llevándome a pensar en las personas humanas como en herramientas, supongo que he desarrollado una forma muy utilitarista de pensar últimamente.
Este blog es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y sólo demuestra que tienes un problema severo de autoestima y protagonismo. No seas ególatra!! Se trata de mí, no de ti, por una vez en mi vida. Además es como la peli del Makinavaja: va a ofender a todas las insituciones posibles habidas y por haber... así que si te ofende, es que hice bien mi trabajo o te autoidentificaste como parte del problema social.
Anónima Geek by Bárbara H Ballesteros is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
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