Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Ayer fui a ver al cine la peli de Iron Man 3. Me gustó mucho. Eso sí, me dejó un sabor agridulce en la boca a la salida. No sé si como adaptación del cómic la película es buena o no, porque no he leído los cómics, pero a mi me ha gustado mucho como película de súper héroes… la verdad… no me había fijado mucho en los cómics hasta que los vi adaptados. El cine es un buen formato para dar a conocer estas cosas.
Hoy he leído un artículo sobre la huelga de trabajadores de Amazon en Alemania y, junto con la trama de la película, me ha llevado a pensar. En la peli, Tony Starck dice algo así como que «al principio todos empezamos con una idea, un sueño inocente, que luego se convierte en una obsesión y, como tal, se pervierte».
La verdad, me ha dejado muy marcada. Pensando en todo lo que está ocurriendo en el país, en el planeta, en las economías mundial e internacionales, en las grandes empresas y esas cosas… Es curioso cómo al principio cosas tan simples como «la chispa de la vida» de Coca-cola o «just do it» de Nike acaban convirtiéndose en una gran explotación capaz de contribuir si no generar economías sumergidas en otros países subdesarrollados.
¿Es que no hemos aprendido nada? A veces, me critican por defender la idea de que la postura filosófica de Maquiavelo está vigente y es aquella por la que se rigen la mayor parte de las personas que conozco. Él decía que «el fin justifica siempre los medios». No comparto mucho esa idea, pero sí que sé que a día de hoy la mayor parte de las personas que conozco serían capaces de vender a sus abuelas sólo por un poco de imagen. No digo dinero, digo imagen.
Sed realistas. Usáis programas para hacer trampas al Apalabrados, ¿para qué? ni más ni menos que para ser los que más puntos tenéis de entre vuestros amigos. La gente compra «coins» para poder jugar a juegos en el móvil porque no quiere tener paciencia para evolucionarlo. Las empresas compran «likes» y «me gusta» y «followers» para hacer ver al mundo que son populares. ¿Para qué?
A mí no me la cuelan, mientras siga habiendo países subdesarrollados y hambre y guerra y destrucción para que nuestros culos del primer mundo puedan optar al lujo de pagar más por productos que colaboran con ONGs o queapuestan por la felicidad de las personas urbanas altamente estresadas, no voy a confiar en las multinacionales ni me voy a tragar sus planes de marketing.
Otra cosa no, pero yo creo que hay que consumir con conocimiento, pensando las cosas. Todos deberíamos ser capaces de conservar nuestras almas cuando nos vamos a dormir, de no traicionar nuestros ideales, de tener paciencia y de no caer en la trampa.