Anonima Geek

Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.

Emociones y sentimientos: devorando un corazón

«Lleva esa niña al bosque; no quiero que aparezca más ante mis ojos. La matarás y me traerás su corazón y su hígado como prueba.»
El cazador obedeció y se la llevó, extrajo su corazón y su hígado y los llevó a la reina como prueba de que había cumplido su misión. El cocinero los cocinó con sal y la mujer los comió.

Blancanieves: la bruja y el cazador

Si la mayoría de las personas que piensan que soy dulce y encantadora me vieran comer a la plancha el corazón que me ha traído mi cazador favorito… dicen que de lo que se come se cría, ¿no?

Es un ritual simple y sencillo. Hay personas que no desarrollan su inteligencia emocional, hay personas que, sencillamente, no crean sentimientos, sino emociones. Las emociones son efímeras, momentáneas, y expresan respuestas ante estímulos biológicos o medioambientales. Las emociones crean sentimientos. Pero hay personas que nunca terminan de desarrollar esos sentimientos.

Emociones son todas esas respuestas fisiológicas que siento cuando nos vemos, nos tocamos, cuando me besas y me arrastras a tu lado, cuando me acurrucas, me acunas y metes tu lengua entre mis piernas, cuando veo la decepción en tus ojos si me marcho antes de lo que esperabas. Emociones. Todas aquellas reacciones que tu cuerpo provoca en el mío, todas esas sonrisas, risas y gemidos. Me estremeces, me haces temblar y me relajas. El brillo de tus ojos, el sabor de tu perfume, la suavidad de tus dedos largos. Suspiros de placer, la comodidad de tu colchón, el silencio de tu alcoba. La luz del sol sobre tu piel tatuada.

Emociones efímeras y pasajeras, al fin y al cabo.

Emociones que viven y mueren encerradas allí, en el marco de la ventana de tu techo abuhardillado.

Detenemos el tiempo como dos grandes magos, eso es cierto. Nunca había sido tan capaz de detener hasta el último grano de arena del último de los relojes.

Pero sólo sabemos hacer esa magia cuando nos encontramos en el mismo espacio y en el mismo lugar. Somos seres mágicos de mundos diferentes.

Tus tinieblas y mi bosque.

Sentimientos no nacidos, muertos, abortados. Sentimientos que nunca crecerán ni en tu pecho ni en el mío. Sentimientos que eliminamos de nuestras vidas como si tomásemos la píldora anticonceptiva del corazón. Dos huecos vacíos, tu pecho y el mío, que se calientan en sincronía y vuelven a enfriarse separados en todas las dimensiones posibles. Sin besos, sin cartas, sin textos, sin regalos, sin mensajes, sin pensamientos, sin recuerdos… sólo un leve perfume, un breve rastro perdido en alguna prenda sin lavar.

Deja un comentario

Descubre más desde Anonima Geek

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo