Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Adoro esta película. En el fondo es un canto a la esperanza perdida y a la única forma en que el amor puede materializarse. Es una historia extraña, un cuento en el que nuestra princesa se queda sola y muerta de frío y de hambre y el príncipe desaparece en la guerra.
¿Y el amor? Un fantasma. Una ilusión perpetua que sobrevive en su mente, en su idea virtual de que vendrá a rescatarla. Un amor basado en el recuerdo de un beso y dos o tres conversaciones y alimentado por la ansiedad por separación que causa su relación a distancia. Una relación sin mensajes, sin llamadas, sin whatsapp, sin mails, sin redes sociales, sin hastags, sin likes, sin fotos… sólo una idea que crece porque ambos la alimentan sin que esta idea llegue jamás a hacerse real.
¿Que por qué es la mejor historia de amor? Porque el amor de Nicholl Kidman y Jude Law es perfecto. Y su perfección se basa en la idea de lo efímero, del vuelo de la mariposa. Nunca discuten, ni se pelean, ni sufren ni padecen la molestia de adaptarse a normas conjuntas, a amigos inseparables, a suegros/as molestos/as, de elegir el color de las cortinas… no. Es un amor puro y libre de todos los obstáculos con los que la vida nos hace sufrir a los mortales de la tierra.
Nicholle sobrevive y a Jude le da tiempo nada más que a jurar su amor y dejar su semilla para la posteridad. No es más que un sueño. Pero es un sueño hermoso, un pilar sobre el que Nicholle reconstruye su vida con ayuda de sus amigos.
Y es que, digan lo que digan, la pureza del amor desaparece cuando se construye una vida alrededor de un instante, en lugar de prevalecer el instante sin pervertir. Una amiga decía: si vas a hacerlo una noche, hazlo bien y ama hasta el último poro de su piel. Y esto viene a traducirse en lo siguiente: si vas a echar un polvo, hazlo memorable.
Ya no recuerdo la mayoría de las caras ni de los nombres. Y descontando lo presente (que a mi parecer creo que me he quedado con las mejores personas que conozco en este mundo), sólo recuerdo caricias perfectas, besos, susurros… y la sensación de tener los pelos de punta y un hambre canina que me ha llevado en múltiples ocasiones a devorar el instante como si fuera un chacal.
Dicho lo cual, dejo constancia de mi presencia en la red y os cuento que si escribo poco es porque se me ha roto el cargador del ordenador y soy la única panoli que tiene un Mac en el pueblo xD Así que estoy a la espera de que me envíen uno nuevo.
Os dejo una foto de mi Cold Mountain particular, en el que si yo soy Nicholle, Efraín podría bien parecerse a Jude Law, mi mejor amiga a Reneé Zellweger, y la nevada de hoy una sutil broma de Madre Tierra que me trae a la cabeza una mágica noche de Noche Vieja y un millón de escalofríos sutiles. Solo que en mi caso, ni el Sr. Inman viene a buscarme, ni Ruby es tan lista… ni Ada tan inútil, supongo.
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Este blog es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y sólo demuestra que tienes un problema severo de autoestima y protagonismo. No seas ególatra!! Se trata de mí, no de ti, por una vez en mi vida. Además es como la peli del Makinavaja: va a ofender a todas las insituciones posibles habidas y por haber... así que si te ofende, es que hice bien mi trabajo o te autoidentificaste como parte del problema social.
Anónima Geek by Bárbara H Ballesteros is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
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