Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Mírame. ¿Qué es lo que ves? ¿Qué crees que ves cuando me miras? ¿Algo? ¿Nada?
Soy sin ser porque no sabes lo que soy cuando me ves. No soy más que el reflejo de tu alma, de tus deseos, de tus necesidades. ¿Qué quieres de mí? Ves lo que quieres ver porque me he convertido en eso, en una sombra, en un ente vacío que vaga por tu imaginación.
No soy nadie. No soy nada.
Ni siquiera una brisa ligera pasando desapercibida entre el rumor de las hojas del bosque.
¿Quién soy? ¿Quién quieres que sea? Desaparezco, me desvanezco, hace tiempo que he dejado de existir diluida en el tiempo, arrastrada por tus dedos, por tus labios, por la forma en que tiras de mí para convertirme en aquello que deseas.
No soy nada. No soy nadie.
Suspendida en medio del vacío donde no hay suelo ni cielo, arriba ni abajo, luz ni oscuridad. Hace mucho tiempo que mi mente abandonó este lugar, hace mucho tiempo que dejé de pensar, de sentir, de soñar, hace mucho tiempo que dejé de ser.
¿Y ahora?
Mírame. ¿Qué ves? Te ves a ti, soy tu reflejo, soy lo que quieres ver. El fantasma de tus miedos, la ilusión que has creado.
No soy nada. No existo.
