Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Estoy en dique seco desde el día de la orden de alejamiento. Supongo que si uso un calendario podría contar los días que llevo sin contacto físico, pero, ¿os digo la verdad? Ni me interesa. Con esto no quiero decir que no quiera volver a relacionarme con personas o con otros hombres o con mujeres… simplemente, estoy aprendiendo a tratar con la gente de otra manera, más profunda, menos superficial.
Estos meses han sido como hacer una limpieza en facebook de amig@s. He aprendido a distinguir el auténtico valor de la gente que tengo a mi alrededor. He perdido mucha calaña y he ganado amistades más profundas e interesantes. Pero, lo más curioso es que estoy ganando valor por mí misma. Antes todo el mundo creía que sobrevivía en el mundo porque siempre me arropaban los hombres que andaban a mi alrededor. Como que nadie daba crédito al hecho de que fuera yo quien los arropara a ellos, debían de pensar que era al revés.
Pero no. La verdad es que he seguido trabajando (ya sólo me queda este fin de semana y me vuelvo al paro) y poco a poco he ido reconstruyendo todas las ruinas que me han dejado los hombres que han pasado por mi vida. Mi casa ya vuelve a parecer un hogar limpio, ordenado y despejado, aunque todavía me quedan muchos arreglos que hacer, pero ya no tengo que discutir con nadie. Mi huerto vuelve a ser un huerto, limpio, sin malas hierbas, productivo, está hasta bonito. Además resulta que me han dado una ayuda agrícola y, aunque no me dan dinero, me están dando formación y recursos para ponerlo en modo productivo.
Al final, conseguí construir el gallinero… eso sí que me llevó por las tierra baldías de la desesperación. Qué dolor, qué sufrimiento, qué frustración. No tenía ni puñetera idea de cómo hacerlo, no tengo ni idea de cómo tratar la madera, no sé de nada, en fin. Desde mi ignorancia suprema me había propuesto aprender y me ha costado un siglo de angustia pero, finalmente, tras tanta agonía y con la ayuda de algún que otro duende que se acercó por allí para convertir mi proyecto en algo viable, hemos conseguido poner en pie el gallinero y la semana que viene podré inaugurarlo. Iba a hacerlo hoy, pero me quedé sin alambre para cerrar la malla, pero esa es otra historia y será contada en otro momento.
Nadie daba un duro por mí desde que me separé y me quedé sola por voluntad propia. Todos pensaban que no podría arreglármelas. Y lo curioso es que todo este tiempo no sólo me las he arreglado, sino que llegué a hacerlo a pesar de la carga que los hombres que tenía suponían para mí. Así que, ahora que no tengo a nadie a quien atender más que a mí misma, todo está saliendo mejor de lo que incluso yo misma había podido imaginar. Estoy negociando otros terrenos agrícolas y sopesando la posibilidad de empezar a generar producto para la venta. Me han hecho ofertas algunos establecimientos y algunos particulares también.
Este año, además, estamos haciendo talleres de plantas medicinales y estoy aprovechando el aprendizaje para editar un herbario con plantas autóctonas, recetas y otros usos. Y también estoy recopilando algunas plantas y distribuyéndolas entre mis huertos y jardines con el objetivo de observar cómo crecen y se reproducen. Me estoy planteando tomarme en serio la farmacopea natural.
No sé. Desde que estoy sola y soy yo misma la vida me está dando giros inesperados. Es como si poco a poco las piezas de un puzzle gigante se estuvieran empezando a unir y parece que ya se ve algo del dibujo. ¿Dónde acabará este viaje? A saber…
Este blog es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y sólo demuestra que tienes un problema severo de autoestima y protagonismo. No seas ególatra!! Se trata de mí, no de ti, por una vez en mi vida. Además es como la peli del Makinavaja: va a ofender a todas las insituciones posibles habidas y por haber... así que si te ofende, es que hice bien mi trabajo o te autoidentificaste como parte del problema social.
Anónima Geek by Bárbara H Ballesteros is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.