Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
REFUERZOS: posible segunda parte
Llegó el séptimo de caballería.
La guerra se puso fea y sólo quedaba aguantar y resistir el asedio encerrada en la fortaleza. Parecía que nada podría salvarnos. Resistíamos contra las puertas y esperábamos un milagro. A nuestro alrededor, los vecinos se habían rendido, en lugar de luchar cedieron sus fuerzas al enemigo por temor a perder… ¿a perder qué? Si no tenían nada cuando todo esto empezó y nada les ofrecían, ¿qué podían esperar a cambio de la traición? Sólo la cobardía. Querían ganar, pero en el fondo no tenían valor y preferían que la victoria se la diera otro. Así, si perdíamos, caíamos solos y no sufrían las consecuencias del desacato y la rebelión. Si ganábamos, sólo obtendrían beneficios. Ratas.
Se acababan los recursos, ya no quedaban cuervos y casi todo el mundo se iba alejando rindiendo sus pendones a los pies de los comandantes de la milicia real. La reina estaba sola.
La única fe y esperanza que me quedaba era la de alzar los ojos a los cielos y leer entre las estrellas el porvenir que sabía que tarde o temprano llegaría, aunque no supiera cómo y no supiera cuándo. Tenía una corazonada.
Una tarde calurosa, cuando estaba planteándome la posibilidad de rendirme por el bien de los pocos que quedaban fieles a mi escaso poder, ocurrió lo que tenía que ocurrir. Sonaron a lo lejos como truenos las trompetas y una polvareda invadió el horizonte.
Abrí el portón de mi fortaleza al escuchar aquello, no tenía duda. Y apareció: de pie, más sano que nunca, más fuerte, más brillante, más mayor… mi hermano regresaba de su exilio y regresaba a mi casa para quedarse.
“He venido a recuperar lo que nos pertenece”, me dijo, “tú y yo solos contra el mundo… como en los viejos tiempos”
“Te dije que no podrían conmigo”
“Esa es mi chica, siempre supe que eres una campeona”
El abrazo fue enorme. En cuanto me envolvió en sus brazos supe que lo había logrado, había resistido el tiempo suficiente. Ahora ya nunca más estaría sola. Si el bosque tiene una Reina Bruja, mi hermano será siempre mi Príncipe Tenebroso.
Vinimos de la nada, construimos un imperio de la nada y, juntos, volveremos a levantarlo mano a mano, codo a codo. Y nunca más volveremos a sufrir. Esta es nuestra tierra.
Este blog es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y sólo demuestra que tienes un problema severo de autoestima y protagonismo. No seas ególatra!! Se trata de mí, no de ti, por una vez en mi vida. Además es como la peli del Makinavaja: va a ofender a todas las insituciones posibles habidas y por haber... así que si te ofende, es que hice bien mi trabajo o te autoidentificaste como parte del problema social.
Anónima Geek by Bárbara H Ballesteros is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
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