Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Se acercan las fiestas y mi vida vuelve a ser un hervidero. Y me encanta. La verdad es que en lo último en lo que pienso ahora mismo es precisamente en eso: en las fiestas. Los días señaladas me dan un poco lo mismo, no tengo a nadie con quién cumplir. Además, tengo mis propios días.
Conforme avanza el tiempo, cambian los vientos a mi favor y la nave va cogiendo velocidad rumbo a su destino. Muchas de las cosas que andaba haciendo se han quedado atascadas en manos de las instituciones, así que mientras quienes deben hacer su trabajo no lo hacen, he ido dejando en sus puertos todo aquello que corresponde para poder navegar mucho más ligera.
Sinceramente, mi capacidad para el desapego es como un súper poder. Tan pronto me vinculo con algo en lo que creo como me desprendo si veo que hay más factores influyendo en que ese vínculo no vaya a ninguna parte. ¿Para qué quiero en mi vida cosas que no funcionan teniendo otras que sí están funcionando?
Y ahí vamos. No he cerrado el año, pero tengo todo un programa de actividades, tareas y cosas que hacer el año que viene, como en los viejos tiempos. Eso sí, esta vez, cobrando y con gente genial que siempre está encantada de participar y ayudar. ¿Quién me iba a decir a mí que eso que se me da tan bien sería, algún día, el salvavidas que me llevaría a la cima?
Lo que empezó como una vaga idea en 2023 se ha convertido en un proyecto rentable, estable y con vías de desarrollo y crecimiento en 2026. ¿Hasta dónde? Hasta donde nos lleve el viento, el océano azul brilla ante nosotros virgen, inexplorado y lleno de posibles oportunidades que estoy segura que sabremos aprovechar conforme vayamos viajando.
Así que sí, supongo que una vez más tendré que decepcionar a todas esas personas que participaron en el fenómeno 2023-2024. Es una pena. Ahora, no sólo estoy alzando mi vuelo con más fuerza que antes, sino que, además, estoy pudiendo tener esa conversación con personas del entorno. ¿Qué esperabais? ¿Pensabais que nadie iba a sentir intriga ni curiosidad por lo que pasó? Lo que pasó, pasó, y soy la única persona que puede responder a las preguntas, ¿verdad?
En fin… tengo un programa que maquetar y un fin de año que celebrar… así que si no nos vemos más: FELIZ AÑO y FELICES FIESTAS.