Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Buenos días. Tras el café amargo de ayer, hoy toca poner orden en el hogar.
Como adelantaba ayer domingo, este tiempo de silencio no ha sido una ausencia; ha sido un repliegue estratégico. Mientras observaba desde la orilla cómo la entropía y la mediocridad terminan por devorar a quienes eligen la sombra y el vicio, yo estaba aquí, al otro lado de la pantalla, haciendo lo que mejor sé hacer: construir.
Hoy puedo anunciaros que la reestructuración interna ha terminado. El sistema está listo.
Lo que empezó como un experimento narrativo en 2013-14 ha mutado definitivamente en una Editorial Soberana. Y quiero recalcar esto porque es la base de todo lo que vamos a publicar a partir de mañana: esta infraestructura la he levantado yo sola, sin presupuesto ni recursos, a base de codificar cada función y pelearme con cada línea de comandos (y con todo lo que hay por ahí gratuíto que siempre hay que ajustar para que parezca pagado).
No es nada fácil generar contenido con este nivel de rigor, mantener la constancia y, a la vez, proteger esa vida sagrada que ocurre fuera de la red. Tampoco es fácil seguir publicando cuando sabes que hay gente dispuesta a utilizar todo lo que publicas en tu contra hasta el punto de tener que demostrar tu inocencia en un juzgado. A ellos: gracias por el engagement, por cierto.
Pero ver el contraste es el mejor combustible. Ver a esos «arquitectos del caos» atrapados en su propio bucle de derrota biológica, mientras yo lograba que este blog fuera totalmente independiente y se convirtiera en mi propia arma de defensa personal,, me ha recordado por qué lo hago. Es gratificante, es divertido y, sobre todo, es necesario.
Aunque tuviera mil trabajos, me esforzaría cada día en mantener este blog operativo. Porque frente a la deshumanización y el ruido de quienes se rinden al enemigo, nuestra mejor defensa es una infraestructura propia y un pensamiento que no se puede hackear.
Esta semana de transición es el puente hacia nuestra nueva fuerza:
La señal ha sido lanzada. El «malware» estaba en su sistema, no en el nuestro, y ahora que hemos limpiado el campo de batalla, es hora de empezar a ganar territorio.
Nos vemos mañana en la red. El Manual de Insurrección empieza ahora.
Uuuuuh en este texto hay un regalito escondido! Ya me extrañaba que @anoninsgeek tuviera algún error ortográfico. Puede ser que algunas casualidades sean creadas con picardía y buen ojo para los lectores 🫣☺️