Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
Hay un hombre en mi cama. No me preocupa quién es ni qué hace aquí. Lo que me extraña es… ¿por qué sigue aquí? ¿por qué no se ha ido? ¿cuánto hace que está aquí?
Ronca. Lo tiene en común con el perro. Él ronca en mi cama y mi perro ronca a los pies. Se han acompasado, como si fuera un complot.
Ha traído costumbres. Ahora mi cocina huele a frito, mi cama huele a sudor y en mi radio suena La Ser. Los hombres siempre traen costumbres. Llevan consigo sus manías, sus alarmas, sus comidas, sus bebidas, sus formas de hacer las cosas.
Yo solía dormir… después del sexo. Ahora el hombre de mi cama duerme y me roba mi privilegio. Me consuela saber que, a pesar de verme obligada a comprarle su Nesquik y escuchar su radio, mañana desayunaré sexo y crema de cacahuete.
Este blog es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia y sólo demuestra que tienes un problema severo de autoestima y protagonismo. No seas ególatra!! Se trata de mí, no de ti, por una vez en mi vida. Además es como la peli del Makinavaja: va a ofender a todas las insituciones posibles habidas y por haber... así que si te ofende, es que hice bien mi trabajo o te autoidentificaste como parte del problema social.
Anónima Geek by Bárbara H Ballesteros is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.