Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
aburrimiento
(De aburrir).
1.m. Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta.
O por todo un poco combinado.
El aburrimiento es una muy mala combinación. A mí, en estos casos, me lleva hasta extremos muy desesperados… hoy, por ejemplo, no soy capaz de concentrarme para pintar. Sé por experiencia propia que lo peor que puedes hacer por ti mism@ es sucumbir a las garras del aburrimiento y en un pueblo en el que no hay, literalmente, nadie en ningún sitio a ninguna hora del día… menos aun.
Es para volverse loc@.
Es un mal día. Más bien un día raro.
He estado en la bodega de Jondalar (sí, así es… le puse ese nombre porque él empezó a llamarme Ayla en cerezas, qué le voy a hacer… le pega). Ha sido agradable charlar un rato con una persona cuerda. Aunque, bueno, él es muy de campo, trabaja mucho y casi todas sus conversaciones suelen ir ligadas a su trabajo.
También pasé por el bibliobús. Ni siquiera tenemos biblioteca. Tenemos un autobús con libros que viene cada uno o dos meses en función de la disponibilidad que tenga. Y he tenido que volver a pedir mi carnet de biblioteca. Mi ex-suegra tiene el original, o eso dicen.
¿Sabéis qué es lo más curioso? Saqué ese carnet allá por mayo y nunca lo he visto. Se supone que mi ex-suegra lo recogió a los dos meses de sacármelo. Cuando fui a su casa a pedírselo para poder ir al bibliobús resultó que lo había metido dentro de un libro y lo había devuelto. El mes pasado, Joel me dijo que le habían dicho que le habían dado mi carnet a mi ex-suegra. Le pregunté y me dijo que no sabía nada… así que he tenido que firmar que lo he perdido y solicitar otro.
La gente es idiota. No sé que ganan metiéndose en las cosas de los demás.
Lo interesante es que ahora tengo un montón de libros nuevos sobre agricultura y cosas de ese estilo que por un lado me encantan y por otro me ayudan a prepararme para el próximo verano. Cuando te quedas sola y no puedes recurrir a tus «amigos», lo mejor que puedes hacer es aprender por tu cuenta.
Y sí, la modernidad ha llegado y en la red hay mucha información. Pero hay que saber utilizarla y, para eso, lo mejor es empezar por los libros. Siempre he sido un ratón de biblioteca, tengo un coeficiente intelectual lo suficientemente alto como para que se me quede todo lo que leo. Pero también soy un tanque todo terreno, así que pienso leer cosas que pueda aplicar a mi realidad.
Tengo que reinventarme.