Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.
A 27 de diciembre de 2014, faltan cuatro días para terminar oficialmente este año. Lo que significa que me quedan cuatro días exactos de preparativos para finalizar el ritual que comenzó exactamente el mismísimo día 1 de este año.
Aquel día me levanté a las 10am, le. robé el coche al que hasta entonces era mi chico y a quien, por cierto, dejé durmiendo en nuestra antigua cama y salí a 150km/h en busca de un destino diferente.
A lo largo de este año he roto muchas promesas y muchos pactos y acuerdos. He mandado a la mierda a muchísimas personas, ideas de falsos negocios, y me he dedicado a desnudar la realidad hasta encontrar las verdades más crudas, duras y auténticas, verdades que duelen, que te destrozan los dedos como el hielo del invierno más frío.
He aprendido a reconocer a la escoria y a los monstruos que habitan en las personas atormentadas por su propia y miserable existencia. Me he sacudido el polvo de todos estos años y me he deshecho de todas las mentiras sucias y perversas que me había tragado desde mi infancia hasta la actualidad.
Vacía. En una cama sucia y pegajosa de sudor ajeno he logrado encontrarme cómoda y, al mismo tiempo, vacía. Pero vacía de necesidad, de compromiso, de valores edulcorados, de responsabilidad. No es un vacío doloroso ni que sienta que debo llenar, sino un vacío particular que me hace libre.
Emociones, amor, paz, romanticismo, amistad, fidelidad, lealtad…están sobrevalorados.
Dicen que estas fechas son para la familia, los amigos, las parejas… son fechas para enamorarse, para comprometerse, para ser felices y compartir momentos mágicos.
Tengo que decir que, sinceramente, este año es el primero en el que no hago nada de eso y el primero en el que me siento orgullosa de haber bebido y haber echado un buen polvo. Y como el año empezó con kilómetros, alcohol y sexo y ha continuado con un gran número de chupitos, copas de vino, más kilometros y diferentes asaltos sexuales… quemaré lo que queda de año a 160km/h en busca de un nuevo destino, una buena cena y un buen comienzo de Año Nuevo.
No tengo trabajo, no tengo pareja, no tengo ataduras ni compromisos sociales de ningún tipo, no tengo exámenes , ni casa… tengo el 100% de mi propia persona para mí sola y un pastón para fundirlo en gasofa con mi furgo nueva.
Año nuevo, vida nueva. Y que sea lo que tenga que ser.