Anonima Geek

Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.

Los ángeles vengadores también tiene cara de niña dulce

Cuando estudiaba Historia y Filosofía, Literatura, Arte y esas cosas siempre me hacía la misma pregunta: ¿cómo? ¿cómo pasó el ser humano de hacer esculturas casi perfectas, tratados éticos y morales tan bellos y tan profundos como los que se hicieron durante la época de la Grecia Clásica a no saber pintar en escorzo un rostro en una pared? Sí, vale… en el Renacimiento se recuperaron muchos conocimientos porque se tradujeron muchos textos del latín y se pudieron transmitir. Pero, ¿cómo se olvida lo aprendido? ¿Cómo se olvida el conocimiento de plantas curativas y se pasa a sangrar a la gente de forma automática?

Recuerdo que los mayores de los tiempos de mi infancia lo llamaban la Época Oscura. Decían que eran los tiempos de la Inquisición y esas cosas y que se habían quemado libros, cuadros y artistas y filósofos y pensadores. Una época de imperios y conquistas, supongo. Imagino que a un dictador o emperador no le interesa mucho que el pueblo piense. Eso es comprensible.

Pero evolucionamos. ¿O no? Liberamos el conocimiento, ¿o no? Se supone que ahora tenemos a nuestro alcance toda la información del mundo para crecer, se supone que ya no existen la censura ni la tijera ni la Inquisición. Pero, ¿qué ha pasado? ¿Es posible que tal vez estemos en una Tercera Edad Media en lo que a conocimiento, lógica, razón y arte se refiere? ¡Caramba! ¿Qué está pasando?

NADIE tiene conversaciones interesantes ni profundas. Se supone que somos una sociedad liberada e igualitaria y vayas a donde vayas siempre vas representad@ por tu aspecto físico: piernas, minifalda, escote, una cara bonita y todo el mundo te preguntará por el tiempo y querrán saber qué te gusta y qué te apetece. ¿Para qué? Para que contestes con monosílabos, claro. Porque cuando le dices a un tío que te gustan los planteamientos bioéticos sobre cómo la tecnología podría llegar a influir en la frivolidad de un futuro postapocalíptico o les cuentas que te gustan libros y series sobre la posible existencia de mundos paralelos metafísicos se quedan con la boca abierta, te llaman friki, te dicen que hablas demasiado y se dan media vuelta.

Nadie conoce ya a los clásicos y mucho menos a los autores contemporáneos. Y encima te censuran. No puedes hablar de cosas profundas con nadie porque te miran mal y te desaprueban. No puedes estar buena y ser lista porque no te entienden, te juzgan. Porque no ven más allá de tus tetas y encima les das miedo cuando tratas temas como la asertividad, la compasión, la filosofía, los pensamientos trascendentales y los mensajes ocultos en las canciones.

Sexo, sí, pero para qué. ¿Conocer a una persona por Internet, chatear, tomar una copa y follar? Me resulta más cómodo encender mi vibrador, gracias, y no tengo que molestarme en ‘conversar’ con él. Fotos de Instagram, selfyes y todos se creen topmodels haciendo el payaso delande de un espejo con un smartphone. ¿Por qué todo son clones? ¿Por qué todo son copias del mismo patrón? Cientos de miles de fotografías y ni una sola que te de información interesante sobre las actividades o los gustos de las personas.

Un millón de personas en un millón de chats y ni una sola es capaz de olvidarse de la superficialidad del tamaño de mis tetas para preguntarme qué pienso sobre el calentamiento global. ¿Y sabéis qué es lo peor? Que en los bares es lo mismo, pero en vivo, y encima osan mirarte por encima del hombro sólo por ser tan rara. Sí, señores, sí… si estás buena tienes que hacerte la tonta y la simpática para que la gente no se espante. Es lo que hay.

Tienes que ser esa figurita frágil y bonita que nadie quiere que se rompa. Y nadie, jamás, se preocupará por ti ni te dejaran hacer cosas que te gusten porque todos querrán ser el príncipe azul que te rescató de la torre y te echó un polvo. Tengo suerte de ser independiente, supongo. Tengo mucha suerte de no necesitar a nadie a mi lado, de saber vivir sola y de valorarme por lo que soy y no por lo que parezco. angela

6 comentarios el “Los ángeles vengadores también tiene cara de niña dulce

  1. Víctor Balaguera
    julio 17, 2015
    Avatar de Víctor Balaguera

    Y de una tacada, sin pausas ni espacios. Mola.

    • AnonimaGeek
      julio 17, 2015
      Avatar de AnonimaGeek

      Se los comió la edición jajajaja!!

      • Víctor Balaguera
        julio 17, 2015
        Avatar de Víctor Balaguera

        Nah, da bastante igual. Aún es un texto de puta madre. Sigue escribiendo.

      • Víctor Balaguera
        julio 17, 2015
        Avatar de Víctor Balaguera

        Pero de todas maneras, pajas aparte, lo importante es saber quiénes te han hecho qué para saltar así. Algo terrible y que está ahí ocultado Dios sabrá por cuál razón.

        Esté bien escrito o no.

      • Víctor Balaguera
        julio 17, 2015
        Avatar de Víctor Balaguera

        Por cierto, quiero citar tu texto para algo que estoy escribiendo. Es sobre el mismo tema y desde otro punto de vista muy diferente. No sé por dónde puedo enviarte esto. No he visto ninguna dirección de mail ni sé por dónde puedo enviarte la mía de manera segura.

        Tanto da, ¿me das tu permiso para citarlo?

      • AnonimaGeek
        julio 17, 2015
        Avatar de AnonimaGeek

        Escríbeme a anonimageek@gmail.com y lo hablamos, me gustaría que me contaras exactamente qué enfoque quieres darle a mi texto si vas a citarlo.

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Esta entrada fue publicada en julio 17, 2015 por en Crítica, Social y etiquetada con , , , , , , , , , , , , .

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