Anonima Geek

Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.

El vino y el yogur

No se me ocurre otro título. Y tampoco tengo ganas de escribir. Pero toca. He pasado unos días un poco malos. Bueno, un poco no, bastante malos.

–[Primera parte: el vino]–

En algún extraño momento de mi vida se me ocurrió que tal vez el vino podría resultar un buen calmante para el dolor de las heridas (todavía estoy llena de moretones y raspones). Lo malo que tiene el vino es que hace que las penas floten en vez de ahogarse y como también he tenido unos días muy malos en el plano de lo emocional (de esta historia paso de dar detalles) no dejaban de darme vueltas las cosas y me ahogué. Me agobié.

Así que así, sin más empecé a dar tumbos. La verdad es que para beber todo lo que he bebido no se me ha notado demasiado, aunque tampoco sabría qué pensar. Me he pasado la mayor parte de los días dormitando, trabajando en el ordenador y entrecerrando los ojos para que no me diera la luz del sol cuando salía a la calle.

Creo que ayer fue el último día de mi terapia alcohólica.

–[Segunda parte: el yogur]–

Cómo crecen los niños. Resulta que cuando era una adolescente hacía de niñera de los chicos del pueblo. Me había acostumbrado al cole de verano, a los fines de semana de monitora de tiempo libre, así que venía aquí y me venían todos a buscar y les leía cuentos, les organizaba juegos y cosas del estilo.

Ahora ya tienen todos 20 años más o menos. Y tienen más o menos problemas, como todo el mundo. La mayoría se han marchado fuera, como todos cuando pasa el tiempo.

Y ayer me encontré con el único que no se ha ido a ninguna parte.

Hace mucho que somos amigos y que nos contamos nuestras cosas. Yo creo que nos contamos cosas que no le contamos a nadie. Me da un poco de rabia. No sé, siempre tiene esa mirada triste. Y ayer, casualmente me dijo que me veía preocupada. Así que echamos al último cliente borracho, cerramos su bar y nos quedamos allí los dos hablando de nuestras cosas hasta tarde.

–[Tercera parte: wtf???!!]–

Los yogurines no son como los ‘hombres’. Son menos expertos, más novatos. Y se les nota. Casi nunca son dominantes y todavía no se han vuelto cabrones. Te acarician sutilmente con las manos calientes, te miran a los ojos, se preocupan por ti cuando intentas esconderte de su mirada y te envuelven en una ola tierna y cálida muy diferente al sexo experto.

Y sí… después de llevar más de dos semanas desatendida por parte del hombre que duerme en mi cama y una semana bebiendo echa polvo, me dejé seducir y me lo comí. Tierno, poco hecho… casi crudo, exactamente como a mí me gustan. Y qué bien sienta.

–[Conclusión?? y cierre]–

Lo más extraño de todo es que después de este suceso y de haberme pasado un día entero durmiendo no tengo mala conciencia. Nunca he tenido mala conciencia en este ámbito de mi vida y mira que he hecho auténticas y verdaderas locuras. Nunca me he sentido culpable ni me he arrepentido de nada. Muy al contrario, después de hacer estas cosas siempre me siento bien, más tranquila. Quizá sea cosa de algún tipo de instinto primario.

Un comentario el “El vino y el yogur

  1. Víctor Balaguera
    marzo 11, 2016
    Avatar de Víctor Balaguera

    «Los yogurines no son como los ‘hombres’. Son menos expertos, más novatos. Y se les nota. Casi nunca son dominantes y todavía no se han vuelto cabrones. Te acarician sutilmente con las manos calientes, te miran a los ojos, se preocupan por ti cuando intentas esconderte de su mirada y te envuelven en una ola tierna y cálida muy diferente al sexo experto.

    Y sí… después de llevar más de dos semanas desatendida por parte del hombre que duerme en mi cama y una semana bebiendo echa polvo, me dejé seducir y me lo comí. Tierno, poco hecho… casi crudo, exactamente como a mí me gustan. Y qué bien sienta.»

    Lolwut.

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada en marzo 11, 2016 por en Picante y etiquetada con , , , , , , , , , , , .

Descubre más desde Anonima Geek

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo