Anonima Geek

Anónima, Geek… bruja, guerrera, libre, liberada. Esta es la historia ficticia de mi particular guerra real.

La Bella, La Bestia y el Jardín de las Delicias I

I. Introducción

¿Cómo se escribe una historia que ya estaba escrita? ¿Cómo puedo contaros algo que ya sabía que iba a pasar pero que no tenía palabras? Si os digo la verdad, no sé ni cómo redactar este texto. He intentado empezarlo mil veces y desde diferentes puntos de vista y enfoques… pero no soy capaz de desarrollarlo como me gustaría.

Seamos claros. No puedo competir con Breaking Bad ni con American Psycho o Trainspotting… entre otras cosas, porque es difícil hacerlo desde España y desde la sociedad en la que vivimos. No puedo escribir un texto igual de duro, igual de puro, igual de visceral. Tengo cientos de fotografías captando la esencia y todas me resultan sosas, superficiales, poco fieles al asunto en cuestión.

La cosa es que nos han educado para ser el producto de un sistema, ¿no? Quiero decir, hay moldes. Vivimos en una sociedad con los límites bien distribuidos y marcados. Todos sabemos lo que está bien y lo que está mal, lo que es posible y lo que es imposible y todos sabemos qué podemos hacer y qué no. Todo el mundo sabe que las abejas no pueden volar, que los niños no pueden romper una dura capa de hielo, que la magia no existe y ese tipo de cosas. Todos distinguimos la legalidad de la ilegalidad, el blanco del negro, algunos matices de gris… y todos sabemos cómo hay que vivir en esta sociedad, qué cosas tenemos que comprar, cómo debemos gastar nuestro dinero…

¿Qué ocurre cuando no? ¿Qué ocurre cuando nos separamos de la sociedad, aprendemos a vivir en solitario y descubrimos que no hay barreras que nos impidan caminar hacia el lugar en el que queremos estar?

Hace meses que me he separado del mundo y he empezado a vivir como si estuviera en una isla desierta. Me centraba en mis cosas, pensaba, meditaba… desarrollaba aptitudes, capacidades, talentos variados. He estado adiestrando mi cuerpo y mi mente y he sufrido una especie de evolución sorprendente. No sólo he adquirido una gran forma física, sino que he fortalecido mi alma y mi espíritu, he adquirido muchísima perspectiva y he roto las barreras que me atrapaban dentro del molde social. Lo he conseguido.

Tras mucho tiempo de meditación, he llegado a la conclusión de que dentro de mí hay una semilla germinando que desea ser sembrada, una semilla marginal, que rompe el molde social. Una semilla antisistémica. Estuve pensándolo muchas veces y realmente me di cuenta de que todos estos años he vivido peleando contra el sistema… cuando lo que tenía que hacer era tan simple como combatirlo desde dentro. El sistema ofrece muchas lagunas y muchas rupturas que se pueden aprovechar con un poco de inteligencia para romper la norma.

Finalmente, empecé a pensar en ello y encontré el agujero.

Soy víctima de violencia de género (ufff… qué juego da eso) y tengo mucha experiencia en domesticar animales grandes, salvajes, brutos e incultos. Soy agricultora… y formo parte de programas agrícolas que me suministran terrenos, sustratos, materiales variados… sólo tengo que matizar un poco las cosas y pedir por mi boquita. Y soy una buena empleada, que puede mantener un trabajo serio a media jornada y prosperar en su empresa con mucha voluntad. El conocimiento estaba ahí, el material estaba ahí, pero no se había hecho la alineación adecuada todavía. Simplemente, se estaba macerando poco a poco.

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Esta entrada fue publicada en octubre 23, 2017 por en El Jardín de las Delicias, Reina de las Sombras y etiquetada con , , , , , .

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