Mandar a la mierda a la gente es terapéutico y ahora que viajo me estoy acordándo de por qué me gustaba tanto: hacer un viaje largo lleno de trasbordos e incertidumbres te lleva a ir deshaciéndote de todo lo que te sobra por el camino…
La magia es más poderosa que todo el odio y la destrucción que podáis intentar desatar sobre mí.
Restaurantes de Mercadona, precocinados industriales de proveedores, alimentos extranjeros del Alimerca y croquetas y tortillas de patatas caseras de bolsa. La Sierra está llena de armarios rebosantes de muertos y se oulta deliveradamente al turismo.
La Constante del Guantazo establece el número exacto de guantás por estupidez que deberíamos poder dar a más de uno de vez en cuando. Toma física cuántica de mi barrio, ¡prima!
Mi neurodivergencia me ha convertido en la enemiga de una masa de acoso enviada para interrumpir mi crecimiento.
Hay «te quieros» que dan mucho asco.
Necesitamos modernizarnos, pero mientras nos ponemos apunto (la página y yo), os he preparado una sorpresa divertida con una sección de geolocalización al más puro estilo de los 90. Espero que os guste!
Me estoy acordando de aquello de «te van a hacer la vida imposible». Nos hemos dicho muchas cosas, ¿verdad, Cabo? No todas han sido del todo legales. La ley dice que hay que tratar a la gente con consideración, hombre, que sois más brutos que un bocadillo de escombros.
Desafío de los Antecedentes Penales: sacad vuestro expediente policial y atreveos a comparar… yo estoy lista, vosotros qué sois ¿cobardes o embusteros?
Ojalá llegue el día en que además de ofrecer la ayuda a tiempo, la den y eviten que pasen estas cosas. Nadie se merece llegar al extremo. Vuela libre, pajarito… ojalá hubiera llegado a conocerte de verdad.
El cerebro humano tiene una etapa de desarrollo, una de consolidación y más allá de eso lo que queda es desarrollarnos como personas con lo que traemos de fábrica, lo que hemos aprendido por el camino y lo que nos encontramos en el mundo exterior.
Me producen compasión y lástima las tristes y pequeñas criaturas que creen que una no puede hallar la plenitud sin ser sólo la mitad de otra persona.
Así, sin más, que no me sale del higo ser otra cosa por que a los demás no oes haga ni puta gracia haberse equivocado. Mala suerte, imbéciles (o imbécilas).
La modernidad se está llevando un mundo que pronto sólo podremos ver a través del cine o de la literatura o a través, quizá de los ojos de personas como yo, como este espíritu del pasado, que sabemos apreciar esas pequeñas cosas que se esconden debajo del alquitrán del asfalto.
«a pesar de que todo el mundo me dice que no debo sentirme como me siento, nadie tiene ni puta idea de cómo se supone que debería sentirme»
Resulta que sí que hay tema con el asunto de las drogas. Pero es mucho más divertido de lo que os pensáis. Mi conclusión es que hay dos mentirosos, un corrupto y un montón de gilipollas hipócritas…
Sé que prometí publicar más relatos, cuentos y entradas (entre otras, sobre el contenido del libro, la trama y reflexiones variadas acerca del pasado y del presente que ayuden a … Sigue leyendo →
En los juzgados ni siquiera tienen constancia de que hayan quemado dos coches en la Sierra este año. No hay causa abierta, ni investigación, ni proceso judicial ni nada
Lo que dice la gente: